Bogota, diciembre 10, 2010
Señor Senador
Dr. José Darío Salazar
Presidente
Directorio Nacional Conservador
E.S.M.
Apreciado Presidente:
Como hemos tenido oportunidad de comentarlo en varias oportunidades, el País atraviesa por una coyuntura en la cual los avances logrados, especialmente en el campo de la Seguridad, nos generan gran optimismo y confianza en el futuro de Colombia. Simultáneamente, enfrentamos desafíos enormes para brindar condiciones ambiciosas de progreso y bienestar para todos los ciudadanos.
El fortalecimiento de nuestro Estado de Derecho y de las tres ramas del poder publico para que funcionen eficiente y transparentemente, constituye requisito indispensable para lograr el verdadero control del estado en todo el territorio y garantizar a todos los ciudadanos una Seguridad Humana integral. En este propósito, resulta indispensable una lucha contundente y eficaz contra la corrupción, que genere la confianza de propios y extraños en nuestras instituciones públicas y privadas.
En el momento actual, estamos definiendo las posibilidades de nuestra Nación en el concierto global para alcanzar un futuro próspero y un país integrado eficazmente al mundo para nuestros hijos. Por ello no podemos aplazar la decisión de fondo: o continuamos los avances contra el narcotráfico y los grupos ilegales acompañados de una mayor legitimidad y eficacia del Estado, o, por el contrario, pretendemos mantener el stau quo y mirar al otro lado en la lucha contra la corrupción, a riesgo de perder lo que hemos avanzado en la última década.
Hoy más que nunca, Colombia requiere un trabajo político hecho con grandeza, inspirado solo en el bien común y el progreso de todos nuestros ciudadanos y comprometido con acabar las prácticas que han minado peligrosamente la confianza ciudadana en la clase política, en los partidos políticos y en el Congreso. Son éstas, instituciones por excelencia de la democracia y lamentablemente vemos cómo en las encuestas de percepción y en el Informe de Transparencia, aparecen con muy baja calificación.
La democracia precisa de partidos políticos claros ideológicamente, fuertes programaticamente, legítimos frente al ciudadano y transparentes en el ejercicio de la tarea política. No debe haber ningún asomo de aprovechamiento indebido o personal del poder por parte de quienes ostentan las dignidades que los partidos y la democracia les han brindado
.
Debo confesarle mi estupor por las denuncias de algunos medios de comunicación sobre supuestas actuaciones indebidas de parte de algunos congresistas que se habrían beneficiado directa o indirectamente de los bienes incautados al narcotráfico por parte de la Dirección Nacional de Estupefacientes, llegando incluso a facilitar su devolución a los tenedores investigados por lavado de activos. Lo anterior, aunado al aparente desinterés inicial de algunos pocos de los miembros de nuestra bancada en el trámite del proyecto de Estatuto Anticorrupción presentado por el Gobierno Nacional al Congreso, dejan un sinsabor a quienes creemos que el Partido Conservador por la legitimidad que en esta materia le dan sus orígenes y trayectoria, tiene mucho que aportar ejerciendo el mayor liderazgo posible y tomando la iniciativa para lograr un País con elevados niveles de ética pública y privada.
Si bien es cierto que los hechos denunciados se encuentran en investigación por parte de la justicia, también lo es que corresponde a las directivas del Partido y a usted como su presidente, solicitar a Estupefacientes que le informe si es cierto que algún miembro de la bancada conservadora ha solicitado directa o indirectamente, a la actual o a la anterior administración, la tenencia o el manejo de esos bienes o la devolución de los mismos a sus propietarios, para adelantar si fuera el caso, las investigaciones internas por parte de la Comisión de Ética y tomar las decisiones pertinentes. Si ha habido faltas por parte de alguno de nuestros congresistas, el Partido Conservador debe estar por encima de cualquier interés personal y por supuesto, brindando las garantías del debido proceso, adoptar los correctivos adecuados.
La mejor manera de fortalecer al Partido Conservador, de convertirlo de nuevo en un Partido que convoque a los jóvenes y a los mejores ciudadanos a la vez que recoja los anhelos de bienestar del pueblo colombiano, es precisamente actuando drásticamente y con firmeza, mas allá de los intereses personales de unos pocos. El Partido Conservador debe contar con toda la credibilidad para volver a tener vocación de poder y enrutar a Colombia hacia la seguridad, la justicia, la educación, el emprendimiento, el progreso, el bienestar, la inclusión de todos nuestros ciudadanos en las oportunidades y la paz. Es eso lo que deseamos 44 millones de colombianos y aquellos que ingresamos a esta colectividad convencidos de que en la fortaleza institucional, el orden y el cumplimiento estricto de la ley por todos sin excepciones, radica la clave para alcanzar el fortalecimiento democrático de nuestro país, el bienestar social y la paz.
Le reitero mi felicitación por su elección como Presidente de la colectividad y mi ofrecimiento de contribuir en todo lo que requiera para el liderazgo político y la mayor credibilidad del partido durante el ejercicio de su presidencia.
Cordialmente,
Marta Lucia Ramírez de Rincón.
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